¡O transformas la necesidad en placer o estás perdido!

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hace tiempo uno de mis mentores me puntualizó algo que se me quedó grabado para siempre, algo sencillo, pero que hasta aquel día nunca lo había visto de esa forma y desde entonces siempre lo tengo presente. Lo que me dijo fue “Jota las cosas no son siempre para quien las necesita, si no para quien las quiere“, eso me rallo realmente el coco.

Hasta ahora solo he encontrado dos motivos por los que poner acción y movernos, por necesidad o por placer. Si pones acción porque no tienes ingresos suficientes, es moverse por necesidad. Si pones acción porque necesitas aumentar ingresos para mudarte a una casa más grande con jardín y piscina, es moverse por placer.

Siempre pensé que alguien con necesidad, debería de estar dispuesta a moverse más que los que no tenían esa necesidad, y pensaba así porque era mi situación. Hace unos años vivimos momentos realmente duros, momentos de necesidad extrema, en nuestro caso esa situación hizo que nos pusiésemos manos a la obra.

Después de mucho trabajo y lucha, experimenté que la necesidad cansa. Solventamos los problemas más importantes y adquirimos un cierto nivel de confort que sinceramente lo único que hizo fue que nos paralizásemos, cubrimos las necesidades más primarias, pero aún quedaba mucho por hacer.

Lo que nos pasó entonces fue que al tener cubiertas las necesidades más básicas, aún teniendo muchas más necesidad que cubrir, nos cansamos, si, nos cansamos de movernos por necesidad, y de repente ahí nos quedamos. Entramos en la tan nombrada últimamente y de moda “área de confort”.

La mente humana puede ser compleja para unos y sencilla para otros, yo creo que realmente es algo tremendo, todo. De todos es sabido que el cerebro es un musculo que hay que ejercitar para poder aprovechar de él todo lo necesario, al igual que ejercitamos el bíceps o el cuadriceps por un motivo concreto, con el cerebro pasa exactamente lo mismo.

Todos tenemos una parte que nos mueve a la supervivencia, a sobrevivir. En mi opinión esto es lo que nos pasó y lo que le pasa a la mayoría de las personas, pusimos acción, conseguimos la supervivencia y nos acomodamos. No había ningún aliciente más que nos motivase a seguir poniendo esa acción masiva y continua que todo objetivo o meta necesita  para ser cumplida.

Sin embargo el moverse por placer, por desear algo es mucho más divertido, ameno, gratificante e ilusionante. Es difícil cansarse o paralizarse cuando en juego están tu sueños. ¿Recordáis en nuestra infancia cuando soñábamos con ser futbolistas? ¿Qué hacíamos? jugar al fútbol, jugar sin parar, buscábamos cualquier rato para salir a la calle con la pelota y darle unas patadas, y eso no nos cansaba, este ejemplo lo podemos poner en la actividad que queramos y que esté asociada a esos sueños que teníamos de niños, la contestación será la misma. ¿Pero y que pasaba cuando lo que teníamos era un examen? teníamos que estudiar (necesidad) y eso ¿era divertido? ¿apasionante?, claro que hay gente que dirá que si a estas dos últimas preguntas, por suerte no todos somos iguales. Pero en general vivir por tus sueños era algo fascinante y esos momentos de exámenes eran….. mejor definelo tu mismo, en mi caso, aburridos, cansados y muchas veces frustantes.

Tal vez a día de hoy te estés moviendo por necesidad y mucho, pero….¿qué sientes?

Vamos reflexionar en algo. Imaginar dos personas, José y Pepe, cada una con su familia, sus problemas, sus necesidades y sus sueños. Cada una necesita 500 € extras al mes y cada uno de ellos lo expone de la siguiente manera:

José: Estoy cansado de vivir en esta casa, no tenemos espacio para nada, los vecinos son insoportables y cada vez la casa está en peores condiciones. Necesitamos 500 € más al mes para mudarnos y que esto acabe ya.

Pepe: Esta casa hasta ahora nos ha dado un hogar donde vivir, pero mis aspiraciones en la vida son más grandes. Quiero ganar 500 € extras y así conseguiremos vivir en una casa más grande, donde podré tener mi propio despacho, los niños tendrán una habitación más grande donde jugar, la cocina realmente será un sitio agradable donde estar, incluso podré poner una mesa para desayunar en ella y ahorrar tiempo a la hora de recoger el desayuno, porque me gusta ir tranquilo al trabajo y sin prisas, tal vez me encuentre con alguien agradable y me apetezca compartir con el además de un saludo, un “¿Qué tal ha ido el fin de semana?”

En los dos casos el fin es el mismo, conseguir 500 € extras, pero la información que le están metiendo a su mente no es la misma, José seguramente esté en un estado serio de frustración, Pepe está ilusionado por cumplir sus objetivos. Esto es la diferencia del ¿Por qué? y el ¿Para qué?, para muchos es lo mismo, tener un por qué o un para qué en la vida, yo lo analizo de otra forma, no se si será correcta o no, pero yo lo veo de esta forma, tu Por Qué puede reflejar un objetivo por una experiencia ya pasada y en muchas casos aparece la necesidad, sin embargo tu Para Qué suena a algo distinto, nuevos horizontes y alegría.

¿Y tu porque te mueves por necesidad o por placer? o mejor aún ¿a tí porque te gustaría moverte por necesidad o por placer?

Eres libre para cambiar el orden y decidir tu respuesta. Recuerda, en el ejemplo anterior decíamos que el objetivo era el miso pero cada uno metía una información en su mente distinta, ¿Quién mete esa información en la mente? entonces ¿podemos cambiar la forma de pensar? sin duda SI, con trabajo, pero sin duda SI.

Anímate a comentar y así podremos charlar sobre este tema. 

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!Muévete, Actúa y Vuela!

6 comentarios en “¡O transformas la necesidad en placer o estás perdido!

  1. Este artículo me hace reflexionar sobre la importancia que tiene el enfoque que se de a las cosas importantes de tu vida…gracias Jota me parece muy buen artículo…

    1. Muchas gracias Yolanda, es grato saber que este artículo te ha hecho reflexionar, muy buena tu aportación.

      Me gustaría seguir viéndote y compartir contigo por aquí. Un saludo.

    1. Eso es, muchas gracias Gabriela por tu aportación, la actitud que cada uno elije tener facilita el conseguir los objetivos.

      Será un placer seguir compartiendo contigo por aquí.

  2. Aunque son buenos puntos de análisis para motivar a la acción, al final lo que cuenta es la disciplina hacia la acción.
    El tema es hacer, los por qué y para qué son los faros mientras navegamos pero hay que moverse.

    1. Muy de acuerdo con tu punto de vista Miguel, sin acción el resto no tiene mucho sentido, gran verbo el verbo HACER.

      Un abrazo.

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